No binarismo y amistad: cómo acompañar lo que no entiendo

Lesamigues_1

Por Natasha Goldman
Ilustración: Tama Conforti

Un relato en primera persona sobre el encuentro con la verdadera identidad y el rol fundamental de la familia que elegimos. 

Qué frase trillada “les amigues siempre están”, pero en lo personal me resulta muy cierta.
En abril del 2021, después de un montón de terapia, empecé a reconocerme como persona no binaria en voz alta. Más allá de la liberación personal y del logro que significa reconocernos a nosotres mismes como realmente somos, quiero hablar de qué pasa con les amigues.

Siento que está muy poco viralizado lo que sucede cuando tu entorno te acepta, pero desconoce completamente lo que te pasa. No hay nada más lindo que ser genuina y abiertamente vos, pero nadie me había advertido que yo no era le únique que tenía que atravesar un proceso. Verdaderamente, nunca me sentí 100% mujer y siempre tuve dudas sobre mi identidad pero, de más peque, entre la falta de información que teníamos y el estigma que rondaba la identidad de género se me hacía muy difícil preguntármelo con todas las letras. Recién en los últimos dos años lo empecé a cuestionar en serio y, gracias a conocer varias personas de identidades travesti, trans y no binarias, pude ver reflejadas mis dudas de toda la vida y encontrarme un poco más en serio con mi verdadera identidad.
Y resulta que la familia elegida nos quiere mucho, pero no necesariamente cuenta con todas las herramientas para tratarte como corresponde. Así empezó el reconocimiento de “lo nuevo”.

Después de varios años de tratarme de ella, es lógico que incorporar los pronombres de él y elle les demore más de cinco minutos. A veces se equivocan, o registran que llevan muchas horas corridas tratándome de ella y me piden disculpas. Yo les digo que las disculpas están de más, con la cantidad de tiempo que me llevó a mí entender quién soy y cómo quiero que me traten, no espero que elles lo resuelvan en un parpadeo.
También pasa que la comunidad no binaria tiene muy poca prensa en el mundo cis. Lo que para mí fue una revelación de quién soy para mi grupo fue la puerta a un mundo (casi) desconocido. “O sea, yo sé que existe, pero no entiendo cómo es” fue una de las dudas más frecuentes que recibí. La realidad es que el espectro no binario puede ser muy amplio e incorpora a toda persona que sienta que no encaja dentro del sistema binario (es decir, ser varón o mujer y -en general- nacer con la genitalidad que se supone acorde a eso). Para mí, ser no binarie implica que soy un poco de todo. Yo soy ella, él y elle, porque no me siento del todo cómode encasillade en un solo lugar. Entre otras cosas, me gusta la etiqueta de no binarie porque la siento menos etiqueta que otras, es más flexible. Soy un ser cambiante y siempre me molestaron las etiquetas rígidas. Esta me sienta más cómoda porque se transforma conmigo.

Qué difícil tratar de resumir en una charla breve todo lo que procesé en terapia por tanto tiempo. Y qué agotador recibir esta cantidad de preguntas. “¿En qué momento puedo usar cada pronombre?”, “Si sos no binarie ¿por qué sentís disforia?”, “¿qué es la disforia?” y tantas otras preguntas más, que son válidas porque vienen desde la ignorancia y el amor con la intención de tratarte como querés ser tratade.

Obvio que no fue igual de fácil y fluido con todo el mundo. Algunes conocides presentaron un poco más de resistencia al tema y algunas personas se rehúsan a llamarme por los pronombres que más propios siento. No creo que sea una cuestión de maldad ni que busquen genuinamente hacerme daño, ya que al conversar se prestan a la escucha, pero no todo el mundo está dispuesto al esfuerzo de ver a las personas de otro modo o cambiar su trato. Creo que, mientras no busquen ofender, puedo entender el rechazo al cambio porque es complejo y no todes estamos en el mismo punto del enorme proceso de deconstrucción que tenemos por delante como sociedad.
Reconozco también, que le saco provecho al cispassing en ciertas ocasiones. El término refiere a pasar por cis, es decir, me veo como mujer. Más allá de la disforia que esto me genera a veces y el trabajo que estoy haciendo para amigarme con la imagen del espejo, me aprovecho un poco de eso para no comunicar mi identidad en espacios que siento poco permeables. Por ejemplo, en mi trabajo de oficina no lo hablé con nadie; entre que el home office me escuda y que trabajo con gente de otra generación y muy conservadora, elijo no compartir completamente mi identidad porque siento que me deja muy expuesto y vulnerable en un espacio en el que eso no me conviene.
De más está decir que no todo el mundo tiene ese privilegio y que nuestra identidad no debería ser motivo de discriminación, pero viviendo en el mundo que vivimos a veces hay que protegerse como se pueda, con las herramientas que hay, mientras tratamos de construir una sociedad más empática y justa.

Por suerte, en la burbuja de la familia y les amigues todo es mucho más armónico y estoy acumulando un montón de historias felices y amorosas. Uno de los momentos que más ternura me generó lo tuve con mi roommate y mis vecinos. Resulta que ella y yo nos hicimos amigues de los vecinos ni bien nos mudamos y hace algunas semanas, tomando unos mates, el ambiente se tornó raro porque me veían referirme a mí mismo como él y no sabían cómo ni qué preguntarme (yo todavía no les había comentado nada al respecto). Mi amiga y concubina, haciéndome de apoyo en forma silenciosa, empezó a referirse a todes les presentes en inclusivo, como para neutralizar el terreno. La complicidad del momento me ayudó mucho a ver sus esfuerzos por cambiar cómo me trataba y me hizo sentir re contenido y acompañado.

Mi grupo de amigues de toda la vida también me fue preguntando de manera individual y constante qué necesitaba y cómo me sentía. Cuando queremos acompañar y no sabemos qué hacer es clave preguntar con amabilidad; que tengan en cuenta mis necesidades me hizo sentir muy acompañade.

Es importante recordar que todavía estamos aprendiendo, la sociedad está encontrándose con una forma de relacionarse más empática e inclusiva y es importante no olvidarnos de que nosotres (mis amigues, mi entorno, yo) no estamos exentos de las normas sociales tradicionales que nos impusieron y que por más deconstruides que nos creamos, siempre hay más camino por recorrer.

Les deseo a todes amigues con capacidad de aprendizaje, que te digan “no entiendo, pero te banco” y después busquen aprender.

P.D.: Si querés investigar más sobre identidad de género te invito a seguir @todescondni @milodi4z @santiagohellen_ @susy.shock @archivotrans @marlenewayar y @furia.trava entre tantes activistas y artistas de la cultura travesti, trans y no binaria.

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