Barbi Recanati: “Quiero tocar pero bajo mis condiciones”

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Por Juana Giaimo

Ayer la Cámara de Diputados aprobó la Ley de Cupo Femenino en los escenarios, que exige un 30% de participación de mujeres y disidencias en festivales. Hablamos con Barbi Recanati sobre cómo es irse de gira en un mundo que pareciera no estar hecho para las madres.

“Es como que había cosas que antes te daban igual y ahora te parecen un horror” dice Barbi Recanati con un toque de humor, pero convencida de que no quiere volver al estilo de vida que llevaba antes. “Volver a las cinco de la mañana con olor a cigarrillo y meterte en la camita con tu bebé… de repente te decís: ‘¿Qué estoy haciendo?’”. Ahora ella parece estar muy lejos de ese estilo de vida. En cambio, hoy estamos en su estudio de grabación, moderno, amplio, lleno de instrumentos, chiches de música y un gran póster de Patti Smith.

Foto: Lucía Noel y Zepeque

El embarazo de Barbi Recanati llegó en el medio de un proyecto muy activo, su banda Utopians, en donde el ritmo de vida era estar tocando y girando constantemente. Desde el presente, ve a Utopians como una banda del ámbito de rock muy masculinizado que no encajaba bien con la maternidad.  Cuando tuvo a su hijo, que hoy tiene dos años, decidió que ciertas cosas tendrían que cambiar: no podría tocar en algunos horarios, ciertos espacios tendrían que ser libres de humo, el hotel tendría que estar en la misma cuadra en la que tocaba y, tal vez, no iría a todas las pruebas de sonido. Pero aunque Barbi tenga bien claro como ella quiere las cosas, conseguirlas no es fácil, como aquella vez que pidió quedarse en un hotel en vez de un hostel y cuando llegó se encontró con que estaba lleno de cucarachas.

Foto: Lucía Noel y Zepeque

“Claro, esto no le pasa a un tipo porque él simplemente deja a su hijo con la mamá esa noche y vuelve al otro día”, nos dice, pero ese era un sacrificio que ella no quería hacer. El rock siempre fue pensado como la música de la rebeldía masculina, porque mientras ellos hacían la supuesta revolución en los escenarios, en la casa había una mujer haciéndose cargo de la economía familiar. Mientras que para muches ser madre y música parece una aventura casi imposible, Barbi Recanati es una de las artistas que está intentando cambiar estas cosas: crear su propio camino en un ambiente en que les niñes no tienen ningún tipo de lugar.

Foto: Lucía Noel y Zepeque

Ya en los últimos años de Utopians, Barbi no estaba tan de acuerdo con ese estilo de vida. Pero, con la separación de la banda, tuvo que empezar con un proyecto solista desde cero y todo su estilo de vida se reformuló. Mientras que antes solo le interesaba tocar como si fuera un trabajo automático, ahora dice: “Quiero tocar pero bajo mis condiciones. Se trata de armar estratégicas, no es siempre la misma lupa. Empezás a tener vos otro costo personal y creo que la maternidad levanta muchísimo la vara de qué es un sacrificio y qué no”. Así, hoy busca y privilegia espacios feministas, como la radio Futurock y la productora GRL PWR, que puedan garantizarle una estadía con su hijo que les haga sentirse segures, que están en buenas manos.

Foto: Lucía Noel y Zepeque

En la crianza de su hijo, el padre cumple un rol par al suyo. Mientras que los viajes laborales suelen ser un problema para las madres, Barbi pudo irse este año dos veces por trabajo ocho días seguidos. Debido al gasto que implicaba viajar los tres, decidieron que fuera ella sola, ya que era un trabajo importante. “La verdad es que yo re disfruté los dos viajes. Lo extrañé un montón, pero sabía que mi hijo estaba con su papá, que es una persona  que todos los días me escribía diciéndome que la estaban pasando bomba, que no me preocupe por nada y que estaban disfrutando un montón su tiempo solos”. Para ella, el deseo de estar con su hijo no nace de la sociedad y las obligaciones que se imponen a las mujeres, sino del deseo de estar con él, especialmente en su primer año en donde la cuestión física influye ya que tomaba la teta cada dos horas. “El padre de mi hijo me demostró que podés construir un vínculo distinto”, agrega y es inevitable pensar que una de las causas que pueden apoyar los hombres para ayudar al feminismo es el reclamo por el aumento de días de la licencia por paternidad, que, actualmente son solo quince.

Foto: Lucía Noel y Zepeque

Tener une hije es un cambio importante en la vida, a tal punto que Barbi también cambió su forma de componer. Ya no tenía tiempo para pasar días enteros con la guitarra, despierta a la madrugada por la inspiración, grabar enseguida y sacarlos. “Lo que me pasó con la maternidad es que un día tenía una idea, la trabajaba dos horas y la dejaba. A la semana, tenía dos horas y la volvía agarrar y a la semana siguiente lo mismo.” Así, las canciones que sacó Barbi este año, “Que no” y “En la frente”, le llevaron entre tres y seis meses. Las composiciones llegaron, para Barbi, a lugares impensados. “Terminé haciendo mis mejores canciones gracias a ser madre, porque ese ritmo yo nunca lo hubiera adoptado de otra manera. Mi hijo me terminó enseñando que mi mejor forma de componer canciones era dejándolas estacionar un tiempo y viéndolas semana a semana.”

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