Cinco películas que nos flashearon

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Por Ayelén Cisneros

Vimos cinco películas muy distintas en el 34° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata en las cuales las mujeres y disidencias tuvieron roles fundamentales como protagonistas o directorxs. Excepto por Magdalena Viraga y La noche de las nerds, es muy probable que se estrenen el año que viene o que pronto estén disponibles para descargar en Internet. No hay que perderlas de vista.

Documental. Lemebel, de Joanna Reposi Garibaldi

Un corazón atraviesa el documental sobre la vida del performer, escritor y activista chileno Pedro Lemebel. Lo emotivo y crudo se cuela en cada escena del film que relata sin voz en off y casi sin graphs el recorrido del artista desde sus comienzos como performer hasta su consagración como escritor. Joanna Reposi Garibaldi elige construir una biografía de Lemebel desde un recorte personal que incluye imágenes y audios de archivo, pero también grabaciones íntimas que tomó del artista en distintos espacios como su hogar de niño y adolescente, su casa de adulto, el hospital donde falleció. En todas las imágenes el cuerpo de Lemebel es el protagonista, la película deja en claro que su militancia se basó en poner el cuerpo. En este sentido, la elección de incluir a Lemebel leyendo “Manifiesto (hablo por mi diferencia)” fue la clave en la reconstrucción de una sensibilidad al servicio de la militancia disidente y de clase.

Mainstream. La noche de las nerds, de Olivia Wilde

La graduación del secundario es una temática muy visitada por el cine industrial. El acto de colación de grado, la toga de color azul, el baile de graduación el verano antes de ingresar a la universidad son escenas muy comunes de las películas coming of age, un subtipo de narración  audiovisual que tematiza el paso de la juventud a la adultez. Lo interesante en estas películas se produce cuando le directore se corre de los estereotipos a la hora de crear personajes. En La noche de las nerds Olivia Wilde elige contar una historia distinta. Molly y Amy, dos adolescentes muy aplicadas, se van de fiesta en la noche previa a su graduación con el objetivo de disfrutar todo lo que no pudieron por vivir estudiando. Las nerds no son solo las víctima de les bullies, tienen espacio para la maldad, la envidia y finalmente, la redención. La directora además elige mostrar a les populares con matices y un mundo de adolescentes con un grado menos de violencia. Esa es una postura política. Cuerpos gordos no ridiculizados, lesbianas no fetichizadas, padres progres, toda una bocanada de aire fresco de parte de una directora que podemos intuir que vio Mean Girls y quiso ir para el lado contrario.

De culto. Magdalena Viraga, de Nina Menkes

Una de las retrospectivas del festival fue dedicada a la obra de la cineasta norteamericana Nina Menkes. Este film gira en torno a escenas en loop de unas prostitutas que están envueltas en un crimen: el asesinato de un cliente. Con reminiscencias del cine de David Lynch, esta película de 1987 es impactante porque genera climas enrarecidos donde el encierro, la dominación y la locura se apoderan de todo. Menkes hace una crítica radical a dos instituciones claves del patriarcado: la Iglesia y la policía. Terminar con el sojuzgamiento es el objetivo de la protagonista. Menkes muestra que hay una salida al patriarcado.

Ficción nacional. La botera, de Sabrina Blanco

Una adolescente, Tati, está obsesionada con un bote que su papá le vende a un vecino. Vive en la Isla Maciel, donde sus habitantes necesitan cruzar el Riachuelo para moverse. En un contexto un poco hostil esta piba descubre su sexualidad. De esta forma, Sabrina  Blanco, la directora de La botera, construye sutil, pero potentemente, un personaje femenino con matices que va armando su identidad a los golpes. El botera

funciona como un símbolo de crecimiento y de libertad para una adolescente que tiene que sobreponerse a los miedos y a las frustraciones. La botera es una película de iniciación en un territorio popular que logra esquivar los lugares comunes, lo cual no es poca cosa a la hora de retratar a los barrios humildes y a las mujeres.

Documental independiente. Las poetas visitan a Juana Bignozzi, de Mercedes Halfon y Laura Citarella

Juana Bignozzi vive 30 años en el exterior y cuando vuelve, en los noventa, encuentra en poetas jóvenes una oportunidad para hacer nuevas amistades. Hace unos años, cuando ella muere, le deja su herencia a tres de sus amigues. Mercedes Halfon es una de elles. A su cargo queda armar el archivo de la obra de la poeta. Es una tarea ardua. En este camino le pide ayuda a la cineasta Laura Citarella y a su equipo para grabar el proceso de orden y clasificación. Esta película es la reconstrucción de la vida y obra de Bignozzi desde una perspectiva poco convencional: menos apegada a los datos y más centrada en reponer fragmentos de la personalidad y poemas de la artista. Hasta se atreve a contar algunas cosas negativas de la personalidad de Bignozzi. Este documental termina siendo también una pregunta por el sentido de la poesía y la capacidad de poder aprehender la totalidad de la vida de una persona.

Bonus track. La vida invisible de Eurídice Gusmao, de Karim Ainoz

Este film es la historia de dos hermanas que son separadas por su padre en la década de los cincuenta en Río de Janeiro. El acento del realizador está en lo emotivo y también en el inexorable paso del tiempo. Estas dos hermanas tienen que luchar contra el patriarcado que se materializa en su padre, esposos, y básicamente todo lo que las rodea. Euridice, contra viento y marea, busca a su hermana Guida e intenta dedicarse a su pasión, el piano. Guida se sobrepone al abandono del padre de su hijo y construye una historia de amistad y sororidad con una exprostituta. La ternura y la perseverancia son las formas en las que estas dos mujeres tienen que sobreponerse a una época opresora.

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